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Riesgo cambiario, de divisa o de tipo de cambio


¿Qué es el Riesgo Cambiario?

El riesgo cambiario o riesgo de cambio (también conocido como riesgo divisa, riesgo de moneda, del inglés currency risk o foreing exchange risk), es un riesgo financiero asociado a la fluctuación en el tipo de cambio de una divisa respecto a otra. Este riesgo ha de ser asumido por aquellos inversores y compañías cuyas inversiones y negocios impliquen un intercambio entre divisas.

El riesgo cambiario puede resultar en un balance negativo o positivo (en pérdidas o en ganancias) dependiendo de si el tipo de cambio ha cambiado a favor o en contra de los intereses del inversor o compañía. A menudo, las compañías que realizan operaciones comerciales que implican intercambio entre divisas utilizan estrategias de hedging para neutralizar o disminuir el riesgo de la exposición a las fluctuaciones en los tipos de cambio, de esta forma también se neutralizarán posibles ganancias de esta exposición. También es común el uso de contratos de futuro para realizar la transacción comercial en el futuro a un tipo de cambio acordado en el presente.

Tipos de exposición al riesgo cambiario

El riesgo de cambio se puede clasificar en función del tipo de exposición. Esta exposición al riesgo de cambio en una empresa afecta al flujo de capital, valor de mercado, competitividad e información financiera.

  • Exposición de transacción: es el riesgo de que el tipo de cambio vaya a cambiar de forma desfavorable cuándo se va a realizar una transacción que implica una conversión entre divisas.
  • Exposición de conversión: este es un concepto contable. Esta exposición es proporcional a la cantidad de activos denominados en moneda extranjera. Los cambios en el tipo de cambio se traducirán con el tiempo en informes financieros o contables inexactos.
  • Exposición operativa o económica: hace referencia al grado en que el riesgo cambiario afecta al valor de mercado de una empresa o inversiones.
  • Exposición contingente: una empresa tiene exposición contingente cuándo realiza una oferta o negocia un contrato al extranjera y hace referencia a la capacidad de enfrentarse al riesgo cambiario económico y/o de transacción.

El riesgo de cambio existe independientemente de si los inversores invierten en el país de oriegen o en el extranjero, existe siempre que haya una transacción con cambio entre divisas. Si invierten en el país de origen, y se devalúa la moneda local, los inversores han perdido dinero. Todas las inversiones en el mercado de valores están sujetos a un riesgo de cambio, independientemente de la nacionalidad del inversor o la inversión, y si están en la misma moneda o diferentes. Algunas personas sostienen que la única manera de evitar el riesgo cambiario es la de invertir en materias primas (como el oro), que tienen un valor independiente del sistema monetario.

Consecuencias del riesgo cambiario

El riesgo cambiario asociado con un instrumento denominado en moneda extranjera es un factor importante en la inversión extranjera. Por ejemplo, si un inversor de EE.UU. posee acciones en Canadá, el rendimiento que se llevará a cabo se ve afectado tanto por el cambio en el precio de las acciones como por el cambio del valor del dólar canadiense frente al dólar estadounidense.. Supongamos que las acciones que el inversor posee en Canadá se revalorizaron un 15%. Si el dólar canadiense se ha depreciado un 15% frente al dólar estadounidense, el movimiento del tipo de cambio habría anulado el beneficio obtenido por la venta de las acciones.

Si una empresa compra o vende en otra moneda, entonces los ingresos y los costes pueden aumentar o disminuir en función de las fluctuaciones de los tipos de cambio y su efecto en las conversiones de divisas entre la divisa extranjera y la divisa nacional. Del mismo modo, si una empresa recibe fondos en otra moneda, los pagos de la deuda podrían variar en términos de moneda nacional, y si la empresa ha invertido en el extranjero, los retornos de la inversión pueden variar con los tipos de cambio.

El riesgo cambiario ha demostrado ser particularmente significativo y perjudicial sobre todo para grandes proyectos de inversión de una sola vez, los llamados megaproyectos . Esto se debe a que este tipo de proyectos normalmente son financiados por créditos denominados en divisas diferentes a la divisa del país de origen del propietario de la deuda. Los megaproyectos han demostrado ser propensos a terminar en lo que se ha denominado "trampa de deuda" que puede llegar a hacer que los costes del pago de la deuda sean mayores que los ingresos disponibles para hacerlo. Por ello es tan frecuente que se realicen reestructuraciones financieras en los megaproyectos.